Luis Nishizawa - Pintor Mexicano




Born in San Mateo Ixtacalco, Mexico, in February 2, 1918, to a Japanese father and a Mexican mother. Began art studies at the Academy of San Carlos, 1942. Spent five years as a painter’s aasistant working with Julio Castellanos, José Chávez Morado and Alfredo Zalce. First solo exhibition, 1951. Taught painting at the School of Visual Arts, beginning in 1955. Has participated in numerous exhibitions in Mexico and abroad. Important commissions include a ceramic mural in Keisei, Japan, 1981. Luis Nishizawa is recognized as one of Mexico’s leading landscape painters of the 20th century. His traditional approach and his reduction and simplification of forms ally him with such great landscape painters as Dr Atl, Gerardo Murillo. Nishizawa currently works and teaches in Toluca, in a late eighteenth-century house that he has converted to a studio and museum in which to display his paintings to the public.

Luís Nishizawa nació en una hacienda de San Mateo Iztacalco en el Municipio de Cuautitlán en el Estado de México en 1918, misma que pertenecía a un tío de la actriz Dolores del Río. Hijo de padre japonés (originario de Nagano) y madre mexicana (nacida en San Pedro Tenopalco), el pintor, dibujante y retratista vivió hasta los seis años en la tierra de su progenitora y después se traslada a la ciudad de México.

 Mi primer contacto con las artes plásticas fue cuando tenía dos años, comparte el realizador de Joven Juchiteca e Interior, con el semblante de un niño que explora en su pasado. Recuerdo en mi casa una mesa cubierta por un mantel y muchas flores. A la vez que me preguntaba por qué tantas flores, admiraba atónito sus colores.

 Después supe que en los pueblos, cuando muere un niño, la mesa se cubre de flores y que allí se pone el ataúd con el cuerpo. No sabía nada de la muerte. Pero al siguiente día vi a mi padre cargar la cajita de madera que estaba encima de la mesa. Tampoco sabía que mi hermano estaba muerto. Lo único de lo que estoy seguro es que era otoño porque las flores tenían un amarillo oscuro. Nunca pensé que sería pintor, sin embargo, siempre llevo este recuerdo a la hora que pinto o cuando escucho música.

 Mi propuesta plástica es diversa. Empecé pintando en la Escuela de Pintura Mexicana. Mis primeras obras se apegaron a los temas de los grandes muralistas. Luego emprendí mi propia búsqueda por varios caminos hasta llegar a un abstraccionismo absoluto que, he dejado para alcanzar una semi-figuración poética. Aunque todo arte es abstracto, referirnos al abstraccionismo absoluto es perseguir aquello que se aleja de una realidad figurativa.

 Aunque admira a muchos pintores admite que quienes han influido en su obra son José Clemente Orozco, a quien conoció, y Rembrandt; éste último por el dominio de la técnica. Asimismo, resalta la obra del pintor japonés Hiroshige, ya que para él existe una relación intrínseca entre la poesía y el arte pictórico del Japón: “No sé mucho de poesía japonesa pero conozco algo de los haikús, que son poemas de 17 sílabas. Sobre dicho arte hice una serie de veinticinco cuadros, tomando como principio la brevedad del haikú”.

 En este contexto, Luís Nishizawa vive sus raíces desde una perspectiva autónoma: “En mi obra no intento ser japonés ni mexicano sino artista. Conozco bien Japón porque he montado varias exposiciones, pero yo me crié en México. Si algo brota del Japón en un cuadro, será la sangre que llevo, y no un prejuicio. Lo cierto es que ambos países son ricos en cultura”.

 Si bien creo en el talento de mucha gente, también creo en el valor de la academia. Primero, es necesario conocer la técnica, ser artesano. Ya luego puede uno pensar en ser artista, todo depende de cuánto demos a cambio. La importancia de la academia tiene que ver con ese dicho de que para romper las reglas primero hay que conocerlas.

 Cuando pintas pones en juego todo. Una vez terminada la obra, haces lo que puedes. En mi caso, suelo trabajar cuatro o cinco cosas simultáneamente, y a pesar de haberlas terminado y firmado, las vuelvo a retomar. Surgen nuevas ideas y lecturas.

 En la vida cotidiana del actual maestro (en la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la UNAM), que tantas veces hurgó en el dibujo la esencia de su madre, hay elementos indispensables como la amistad y el amor expresado a los demás. Si hay algo que Luís Nishizawa admira y envidia es la inteligencia en una persona.

 Miembro del Sistema Nacional de Creadores del Conaculta, destaca la trascendencia de los estímulos que recibe una buena cantidad de creadores de México: “Es una fortuna tener un organismo como el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, por eso creo que las críticas de quienes no conocen a fondo su estructura carecen de validez”.

 Entre las obras del creador, sobresalen Nocturno, Mirasoles, Festival, Serranía cora, El sueño de mi madre, El sueño del niño bobo, Camarones, Charales, La pasión de Ixtapalapa, Retrato de María, Don Hermilo...mi amigo, Mi hijo Gabriel, Mi hijo Luís, Mi pequeña Adriana, Autorretrato y Mi padre en sus largos días, todas realizadas con un alto contenido poético que juega con la irrealidad de la cotidianeidad hasta caer en un abstraccionismo como síntesis del pensamiento humano.

Vitral del Archivo General del Estado de México.
1987
3 x 5 Mts



Valle de México
1947
Oleo - Tela



Tlayacapan
Acuarela
38 x 64



Sierra de Sta. Catarina



Pescador



Paisaje
Oleo - Tela - Masonite
30 x 40











los Volcanes
Mixta - Papel
40 x 80



Sin nombre



Indígena




Juderos
1952
Oleo - Madera
60 x 45




Geometría - Desnudo No. 5
Témpera - Lino - Madera
80 x 122



Edificio Verde



Colibrí



Casa



Campiña
43 x 56
2003



Caín
1980
Litografía



Caballos



Zapateado



Autorretrato
1988
Acuarela - Papel

José Maria Velasco - Pintor Mexicano



Nombre del personaje: José María Tranquilino Francisco de Jesús Velasco Gómez (José María Velasco)
Fecha de nacimiento: 6 de julio de 1840
Fecha de fallecimiento: 26 de agosto de 1912
Origen: Temascalcingo, Distrito de Ixtlahuaca, Estado de México
Actividad: Pintor
Época: Siglo XIX - XX



José Maria Velasco - Pintor paisajista mexicano. Toda la trayectoria de este personaje estuvo marcada por una fuerte voluntad de superación. José Maria Velasco, fue merecedor de grandes honores por sus trabajos como pintor de paisajes. Entre sus primeras obras, vemos la relación que tienen con la arquitectura y ciertos paisajes rocosos, que acapararon enormemente su atención, unos años posteriores de que consigue advertir sobre la belleza que posee el Valle de México, debido a la presencia de los grandes volcanes de cumbres nevadas, pues en ellos estuvo enfocado gran parte de su labor creativa.  José María Velasco, nació en el Estado de México, en el año 1840. Se trasladó a la ciudad con toda su familia, siendo aun muy joven. Debido a la gran disposición que tenía en el área del dibujo y la utilización de los colores, pudo ingresar a la Academia de San Carlos, cuando tenía la edad de 18 años. En ese lugar se inscribió en el taller del maestro Eugenio Landesio, quien prontamente descubrió las cualidades que poseía Velasco para especializarse en los paisajes. Siendo este un buen profesor lo instruyo adecuadamente para que se convirtiera en un gran pintor.

Así mismo como tuvo una carrera llena de meritos y logros, se vio frente a envidias, incomprensiones e intrigas, superando todas estas cosas. Murió en el año 1912, habiendo cumplido las metas que anteriormente trazo para su vida. Cabe señalar que en el año 1889, Velasco fue invitado para ser el delegado oficial del gobierno mexicano, en la Exposición Internacional de París, en la cual fue honrado con la condecoración: “Caballero de la Legión de Honor”.  Sin duda alguna, José María Velasco, tiene un lugar importante en toda la historia del arte, de la ciudad de México del siglo XIX, ya que no hubo otro artista contemporáneo que produjera una obra parecida en relación a la importancia, toda la autenticidad y la cantidad de sus trabajos. Aunque el solo se dedicó a la pintura de paisaje, su gran entrega, la cual es admirable, le permitió realizar hermosos cuadros que no tienen igualdad en el resto del arte académico de su época.


Sus padres fueron Don Felipe Velasco y Doña Antonia Gómez Obregón. A los 7 años quedó huérfano de padre, después se trasladaron a la Ciudad de México, donde ocuparon una vivienda en la calle del Salto de Agua (ahí se siguieron dedicando a la confección de rebozos).

La educación de José María se inició en el año de 1850 cuando ingresa al Colegio Lancasteriano de Santa Catalina Mártir, dirigido por Don Manuel Solares, después ingresó a otro colegio de la misma compañía Lancasteriana.

Años después se trasladó al Colegio de San Miguel (llamado " De la Divina Providencia"). Además de los estudios tenía que trabajar para ayudar a su madre, en la tienda de su tío. Durante su estancia en el Colegio de Beneficiencia se aficionó Velasco al dibujo y le pidió a su maestro José María Brito que le ayudara a estudiar este arte, estas clases se impartían en una escuela de la misma Sociedad de Beneficiencia dirigida por Vicente Villada Verde, poco después se tuvo que dedicar sólo al trabajo en la tienda de su tío.

Afines del año de 1855 conoció al Sr. Juan Verruchi, después se inscribió en la clase de paisaje impartida por el Sr. Eugenio Landesio. Como complemento a sus estudios se inscribió en el concurso de Anatomía dictado por Don Miguel Carpio.

La situación financiera de Velasco en estos tiempos fue difícil, en ocasiones tuvo la intención de abandonar los estudios pero siempre contó con la oposición de Landesio.

En 1860 un nuevo estímulo se le presentó, un concurso que le permitiría al ganador obtener una beca de 15 pesos al mes para continuar sus estudios, y nuestro personaje fue el ganador con el cuadro "Baño de Pescaditos".

A partir de ese momento año con año se adjudicó algunos premios, y el maestro Eugenio Landesio descubrió las posibilidades de Velasco, pues escribió "Los primeros días que estuvo en mi clase advertí la gran disposición que tenía, lo iba acompañando de una gran dedicación y desde luego concebí la esperanza que siguiendo así sería el que más honor daría a mi escuela; y no me equivoqué".

Su primer cuadro de ferrocarriles, de importancia fue "Un Paseo en los Alrededores de México" (1866).

En 1868 se le nombró profesor de perspectiva de la Academia de San Carlos. Debido a esto renunció a la pensión que disfrutaba. También conoció a Luis Coto. En este mismo año contrajo matrimonio con la Srita. Luz Sánchez Armas con quien tuvo 13 hijos de los cuales vivieron 8. Sus padrinos fueron Eugenio Landesio y el hermano de José María llamado Idelfonso. En este mismo año se dedicó a la fotografía en el Museo Nacional, donde no tuvo éxito.

La situación económica de el maestro tuvo mejoría. Durante estos años la política influyó en su vida. El punto de discusión de quién debía ocupar la cátedra de paisaje en la Academia, ya que Landesio había renunciado a ella en el año de 1872, estaba entre Velasco y Francisco Murillo, quien se impuso gracias al apoyo de Don Ignacio Manuel Altamirano quien tenía ideas políticas contrarias a las del pintor. Más tarde cuando el general Porfirio Díaz entró al poder, nombró profesor de dicha cátedra a nuestro personaje. El renuncia a su clase en 1873; más tarde se le otorgó el puesto de director de pintura.

En 1874 se fue a vivir a la Villa de Guadalupe, donde residió todo el resto de su vida, salvo con todas sus ausencias, pero también viajó por la República y como fruto de esos viajes nos quedan algunos cuadros de diversos lugares.

En 1875 terminó y exhibió "El Panorama del Valle de México", que causó sensación e hizo llorar de alegría a Landesio, quien afirmó "nada mejor se puede hacer después de esto".

El poeta José Martí escribió: "detengámonos y admiremos este naturalísimo paisaje...El valle de México es la belleza grandiosa; imponente como ella es el hermoso paisaje de Velasco".

Un año después el presidente Lerdo le otorgó una medalla de oro el 5 de febrero y visitó la exposición del Centenario de Filadelfia, en el cual su "Valle de México" fue presentado y recibió un premio; el artista, al firmar algunas obras, agregó la palabra: Mexicano, para que su Espíritu Sereno y Amoroso Representara un Sincero Orgullo a su Patria.

El artista superó todo lo realizado hasta entonces cuando culminó su otra obra maestra: "México" (1877) retratando una vez más al Valle de México pero visto a mayor distancia. Para Velasco México era: "País como de encanto habitado por águilas, en el que las villas y ciudades que se tiene suavemente sin pretender rivalizar con la naturaleza". En 1880 obtiene el cargo de dibujante en el Museo Nacional.

Con temática arqueológica realiza dos obras de Teotihuacan, así como "Baño de Nezahualcóyotl. Y fue hasta 1881 cuando pintó otro gran cuadro "Puente de Metlac"; en el se representa "El progreso" que significa el puente sobre el que pasa el ferrocarril de Veracruz, todo en medio de un paisaje majestuoso, donde las plantas de la región fueron pintadas con objetividad de un botánico y maestría de un artista.

Felipe S. Gutiérrez en su crítica a la exposición de 1881, escribió "Su paisaje de Metlac, el señor Velasco ha sabido trasladar a la tela, esta terrorífica impresión que el gigantesco puente, causa de que desde las ventanillas de los vagones miró la profundidad vertiginosa del fondo, cuya majestad aterradora, aumenta las extendidas montañas, las altas rocas y ese mar de vegetación que rodea todo ese conjunto. Imposible es fijarse en esa pintura sin dejar de experimentar esas emociones".

Lo que se puede considerar como la segunda época de producción del maestro, se inició con su viaje a Oaxaca en 1887. Viajó invitado por el obispo de Antequera, Monseñor Eulogio Guillén, con objeto de hacer un cuadro de la catedral de dicha entidad.

Después, en l889 partió con su hijo Francisco a la Exposición Universal de París, como jefe de la delegación Mexicana. Allí obtuvo una primera medalla por los 68 cuadros que presentó, se le condecoró como caballero de la legión de honor y conoció las obras de los pintores impresionistas, corriente que no hizo mella en él. De su último periodo es muy interesante el cuadro: "Hacienda de Chimalpa" (1893), simplificó las formas, que se tornan mas modernas dominando los tonos fríos y las grises platas.

En este mismo año fue a Chicago a exhibir sus obras en la feria mundial, donde recibió otro galardón.

En 1895 , cuando puede situarse aproximadamente el inició de la tercera etapa del artista, etapa que arranca con el viaje en la exposición de Chicago en la feria mundial donde permaneció varios meses y donde obtuvo otra medalla de primer lugar.

Documentos de incalculable valor son: "El autorretrato", realizado a lápiz (1894) "El citlaltepetl" (1897) y "Visita de Querétaro" (1902) distinto al resto de sus obras son los cuadros del Instituto Geológico "Evolución de la vida marina" y "Evolución de la vida continental" , en parte son decorativos por su composición , hoy en día resultan fantásticos. En los últimos 20 años de su vida repite el tema de Valle de México vistos desde varios ángulos.

Dos años antes de morir pintó un pequeño cuadro "El árbol caído" que en cierto modo resultaba simbólico y autobiográfico.

En el año de 1901 se otorgó la cruz del Caballero de la Insignia de Francisco José . Un año después abandonó su clase de paisaje y se convirtió en inspector de dibujo.

Sus últimos años los paso con cierta tristeza pero siempre acompañado de su equipo para pintar, nunca dejó de salir al campo a seguir percibiendo y plasmando sus características. Murió de un infarto cardíaco el 26 de agosto de 1912 y se le sepultó en el panteón de Tepeyac.











Chimalpa




Valle de México
1877
Oleo - Tela



Valle de México desde Santa Isabel
1884
Oleo - Tela




Valle de México desde el Molino del Rey
1900
Oleo - Tela




Un paseo por los alrededores de México
1866
Oleo - Tela





Rocas de Peña Encantada
1863
Oleo - Tela




Rocas de Atzacoalco
1875
Oleo - Tela



Puente Rústico sobre el río
1862
Oleo - Tela







Patio Exconvento San Agustín
1860
Oleo - Tela



Los Volcanes desde Ocotlán
1874
Oleo - Tela



Los Volcanes desde Chalco
1882
Oleo - Tela



La Pirámide del Sol
1878
Oleo - Tela




La Caza
1863
Oleo - Tela





El Valle de México
desde Rio Morales





El Valle de México




Hojas
1859





Flora del Valle de México


Flor de Pita Floja




Fábrica La Hormiga
1863
Oleo - Tela



El Valle de México desde las Lomas de Dolores
1875
Oleo - Tela



El Valle de México desde el Cerro de la Magdalena
Villa de Guadalupe
1875
Oleo - Tela



El Valle de México
1873
Oleo - Tela







El Citlaltepetl
1897
Oleo - Tela



El Tren
Oleo - Tela



El Citlaltepetl
1882
Oleo - Tela



El Sabino de Santa Maria de Tule
1884



Columna de Vapor en el Monte San Andres
1882




El puente de Metlac
1881
Oleo - Tela





Catedral de Oaxaca
1887
Oleo - Tela



Candelabro de Oaxaca
Oleo - Tela







Camino a Chalco con los Volcanes
1891
Oleo - Tela





Ahuehuetes de Chapultepec
1875
Oleo - Tela





Ahuehuete