domingo, 7 de junio de 2009

Poesia Andina - Varios Autores

"PUEBLITO DE SAYLA"
Hay mi pueblito de Sayla,
de la chicha y la huasta,
del Yajo y la Huanca,
después de tantas lágrimas
he vuelto a ver
tus pequeñas calles,
empedradas de dolor.
--.--
Hay mi Jocha - Jepa,
estanque de la vida,
tú que guardas las aguas
de los blancos nevados,
guarda también mis lágrimas,
a ver si aumentas el caudal
de tus pequeñas acequias.
-.-
Hay mi Sayla olvidada,
al pie del Llomachoga,
donde el Inca eternizó su rostro,
en el inmenso nevado;
¿Dónde están tus casitas de teja y barro ?
¿ Por qué lloran la velas de tu andina y virreynal iglesia ?
tan triste y abandonada,
cual flor marchita,
toda resquebrajada ?
¡ Oh majestuoso Chocca !
¿A dónde miran tus ojos,
hoy que no están tus hijos ?
Y el silencio del olvido quema mi alma,
y el recuerdo de mi niñez vuelve a vivir.
Allí están, por allá vienen,
ya se escucha el contraste del arpa y el violín.
Y es la fiesta del patrón San Martín,
y es la música de Atun Ayllu,
ya los fieros kamates en danza machista
avanzan del Centenario hacia Hato Calle,
ya se escuchan las voces roncas y agudas
de coloridos ropajes y anchas polleras
y los pies hacia la tierray las manos hacia el cielo
como marco finala la espera anual.
¿A dónde mirarán tus ojos
Pueblo de Sayla?
Hoy que no estánni tus trenzas ni tus apaschas
hoy que tus hijos ya no vuelven las miradas.
¿Dónde están tus huancas y yajos?
¿Dónde morirán tus hijos?
Ya los ponchos de vicuña
quedaron en el olvido,
sólo quedan los recuerdos
como sayhuas perdidas.
! Hay mi Sayla querida !
tierra de hombres,
que aran la tierra desde el amanecer hasta el oscurecer,
tù eres mi pueblo, tù eres mi historia,
tù llenas mi recuerdo,
con tus calles empedradas,
con tu capilla andina, del majestuoso San Antonio,
con tu estanque de la vida, mi Qocha Qepa querida,
con tù mirador pre_inca, el majestuoso Choca,
con tu iglesia colonial, y su campana de Angola,
con su hermosa plaza, toda amurallada,
y màs allà, ……el Llomachoga, el cerro endiosado,
Esta es la tierra, este es el pueblo,
Que nos dio la vida, que nos vio nacer,
Por eso yo la quiero, como una estrella,
Como una luz, por toda la vida.
“ NACER ANDINO “
Quiero fundirme en esta tierra con la mas humilde oruga,
y bañarme en el polvo de las hojas caídas y las flores marchitas,
calmar mi sed con el sudor de cada piedra,
como gota de lluvia, en una árida tierra,
saciar mi hambre con el fruto de la primera cosecha,
ser el ser de esta heredad, el átomo primario, el grano hecho polen,
el más humilde andino.
Quiero escarbar las chacras con hambre de lombriz
y mascar las raíces de las verdes hojas, hasta cubrirme con la miel amarga
del negro guano de la alfalfa y la paja,
arar mojados surcos sembrando vida,
germinar en un azulado cielo, guerrear contra el frío de la helada,
y por fin ser el más erguido viviente, de esta fecunda tierra .
Quiero ser polvo del polvo andino, amasada arcilla,
y vivir de nuevo del agua y la tierra, como un cántaro de barro,
juntar las plumas del cuculí cantor y volar de rama en rama,
cantándole al sol de mi gloriosa estirpe.
Quiero nacer andino, de sangre inca, vivir en la misma tierra de mis antepasados,
mezclar el ichu y el barro para moldear el adobe, calentar mis helados pies en el mismo fogón,
cubrirme con las mismas mantas , que abrigaron los cuerpos y carnes
de la sangre que hoy quema mis venas.
Quiero ser maíz en gigantesca mazorca, y saciar el hambre de la cobriza piel que cosecha mis granos,
quiero ser tierra y ser regado antes y después de la siembra,
quiero ser hijo del trigo y la cebada, el mas fraterno hermano de la quinua y la papa.
Quiero nacer y vivir entre la piedra y la tierra, al pie del monte, donde crece la hierba,
entre el cielo y el ande, entre la lluvia y la nieve.
Quiero despertar en fría mañana, en canto de cuculí y vuelo de torcaza
y golpear el corazón con el triste llanto de la solitaria quena.
Quiero nacer al cielo en silvestre hierba de los montes y las rocas,
y sonreír a los campos en múltiples colores para compartir el polen con pacíficos alados.
Quiero volar en bandada hasta tapar el sol en fugaz aleteo ante el cazador furtivo,
y compartir la sombra con el enemigo hasta calmar el fuego de su corazón.
Quiero mamar las ubres de las cabras salvajes y tomar su sangre en caliente sorbo
y despertar el niño dormido de angustiados gritos en cuna de lluvia y barro.
Quiero recorrer en veloz carrera perseguido por el puma,
frígidas planicies de arena y nieve, extender mis inmensas alas negras
y ser dueño del universo en gigante sombra.
Quiero ser nieve que llora para calmar la sed de veloces manadas
y regar en llanto los rostros blancos de los soleados campos.
Quiero ser nido en huevos plateados para sentir la ternura del calor materno
y saciar pico a pico en fiera pelea todo el hambre de la andina tierra.
Quiero nacer y morir en la misma cuna de mis antepasados,
entre la tierra y el barro, entre inmensos cántaros,
rodeado por vasijas de granizo blanco, fajado en ponchos de lana y vicuña
envuelto en coloridos tejidos.
los mismos que cubrieron los cuerpos inertes
de la sangre que hoy quema en mis vivientes venas.
“ FLOR DE LA MOYA BELLA CAMPESINA ”
Viento y andar de la inmensa moya, bella campesina,
flor del duraznal, verde habita,
mi más sublime amor andino,
por tus ojos de cuculí mi corazón inca
vuela como el Cóndor de alas extendidas.
¡OH mi leona andina! Salvaje y amorosa,
tienes el encanto de la fría puna,
de la inmensa quebrada, del puquial fresco.
¡OH grácil vicuña! Tus ojos como dos uvas resplandecen
al tiritar de las estrellas.
¡OH! Bella campesina, de sangre inca y encanto andino,
de fina trenza y pequeña apascha,
son tus mejillas como el rojo qantu,
¡OH flor de la Moya, bella campesina
son tus labios de Rosado Airampo!
solitaria en un monte de piedra y espinas.
Eres arisca, como venado de monte, huyes de mi hacia la Moya,
hacia el fondo de la quebrada,
soy puma al acecho, silencioso, con hambre salvaje,
tú me arrastras al abismo, rasgas mi piel con filuda espina,
me haces ver el mundo con ojos de cóndor,
me bañas con tu río de blanca espuma,
buscando la granizada lluvia, en el nido caliente y pastoso,
cual colibrí que bebe el néctar de la dulce tuna.
Mujer campesina, excelsa ordeñadora, de blancas mamas,
como nieve del ande,
tu cuerpo hierve como fuego volcánico,
tus muslos se extienden como qantus al sol,
derrito tu nieve, me abalanzo, llegando hasta tu tierra,
donde empieza la guerra, donde termina la paz.
Soy ave dormida en plácido sueño,
he arado la tierra en pampa virgen,
he regado la siembra con lluvia blanca,
he hollado tus sueños, mujer campesina,
de anchas polleras, de dual trenza, de manto verde,
mujer campesina,
canto de cuculí, arrullo de cóndor.
POESIA ANDINA
Mi poesía se pasea como río de alas blancas,
con beso de nieve y sol,
con canto de cuculí y arrullo de cóndor
en las chacras de mi pueblo andino,
entre anchas polleras de vírgenes mamas
que cubren la tierra como sombras gigantes,
entre las rubias barbas de la quinua y el maíz,
entre el canto sonoro a un solo compás
de filudas tajllas que hieren la tierra.
Mi poesía ha escalado por los andenes
en granos de rubia cabellera
arando la tierra con dientes de espina,
ha germinado como vuelo súbito de palomas
en verde fruto de inmenso mar,
ha trepado en piedra alada
y a visto el mundo con ojos de águila.
Mi poesía se pasea suavemente por cerros y laderas
como en cuerpo de ñusta virgen,
se ha montado en las ancas de los nevados macros
y ha recorrido en lava de fuego
más allá de los grandes cañones de río y hierba
en el límite de la tierra
donde el cielo besa la miel de las montañas.
Mi poesía se pasea a vuelo de cóndor por el mismo camino
de fieros pumas y pacíficas vicuñas,
ha llegado hasta el mismo cielo
y se ha esparcido en múltiples colores
entre mantos de nube y gotas de lluvia.
Mi poesía ha recorrido enamorada de flor en flor en vibrantes alas,
succionando el néctar del airampo y el tumbo,
ha bebido la sangre del maíz
y se ha embriagado al pie de inmensos cántaros,
y en su camino a golpeado con frío
la oscura piel de la honda y la piedra.
RAZAS ANDINAS
Raza Mapuche
raza Ona,
raza Alacalufe,
raza Diaguita, raza Atacameña,
razas, razas, razas
pueblo, pueblos, pueblos
tierra madre, madre tierra
guerra paz, paz guerra, hombre, hombres
Arauco, capital del sur bajo la lluvia
Chile, país, país Chile, Chilenos
América, madre mayor, América
Es al derecho de los pueblos
que yo le canto, no al dolor,
porque el dolor hace parte de la lucha
por el derecho a ser libres
Como me gustaría conocer toda la historia
del sur del mundo y contarla
otros la callaron:
los pasquines amaestrados,
todo lo callaron y ocultaron:
fariseos criollos censores de la propia historia,
no ocuparon sus plumas en la defensa de la raza.
Si, escribieron mentiras y muchas
Pusieron sus plumas, como hoy:
al servicio de los capitales foráneos
y le cantaron alabanzas: cobardes.
La muerte rondo 250 años en el sur
y la callaron: Traidores
Aun estamos a tiempo
de reivindicar nuestras razas
estos pueblos de las estepas frías del sur
Onas, Alacalufes, Diaguitas, Atacameños, Mapuches
el derecho a sus tierras es tarea de hoy
hoy se llama, no mañana: hoy.
Pedro Piñones Díaz