martes, 13 de julio de 2010

Francisco Oller - Pintor Puertorriqueño - 1833-1917



Pintor impresionista y educador puertorriqueño, formado en España y Francia, donde fue compañero de algunos maestros del impresionismo francés. Se le ha considerado el mejor pintor puertorriqueño del siglo XIX. Fue pintor de cámara de Amadeo I. Nacido en San Juan de Puerto Rico en 1833, a los dieciocho años se traslada a Madrid para completar sus estudios y se inscribe en la Academia de San Fernando, donde tuvo como maestro a Federico de Madrazo. En 1853 regresa a Puerto Rico y cinco años más tarde se traslada a París, donde estudia en el taller de T. Couture, a la vez que se inscribe como copista en el Louvre, donde tuvo como preceptor a Gustave Courbet. Para poder vivir, trabaja como sacristán y barítono en una compañía de ópera italiana y frecuenta el café Guerbois y la brasserie Andler, donde conoce a Degas, Pissarro y Zola. En 1859 se inscribe en el taller de Gleyre junto a Bazille, Renoir, Monet y Sisley; más tarde conoce a Cézanne y en 1861 visita el taller de Courbet. Cuando en 1865 regresa a Puerto Rico, se convierte en el primer artista de habla hispana en seguir el impresionismo. En 1868 inaugura en la capital una academia gratuita de dibujo y pintura, y, tras varios viajes a Europa, en 1876 se establece en Madrid, donde recibe numerosos encargos de retratos, paisajes y escenas de género. De esta época son El coronel Contreras en Treviño (1878) y Un mendigo (1881). En 1884 regresa a Puerto Rico donde, cinco años más tarde, funda una escuela de dibujo y pintura para señoritas. Nombrado profesor de dibujo en la Escuela Normal (más tarde Universidad Nacional) en 1902. Su aportación como pintor y educador fue decisiva para la formación de una tradición nacional, siendo considerado como el pintor más importante del siglo XIX puertorriqueño. En 1871 fue nombrado caballero de la Orden de Carlos III y un año después pintor de la Real Cámara de Amadeo I. Con él surge en la isla el interés por traer al lienzo la realidad puertorriqueña, bien sea el paisaje, sus gentes o sus costumbres. Su arte va desde el realismo de sus inicios hasta el impresionismo aprendido de los maestros franceses. Entre sus obras destacan: El pleito de la herencia (1854-5186), Retrato de Manuel Sicardó (1866-1868), El molino (1875), Las lavanderas (1887-1888), El Velorio (1893) y Bodegón con piñas (1912-1914).


Anatomia



El Velorio



Barcos del Sena
1875



Bodegón con Piñas
1890



Casa Finca del Guaraguao




El Estudiante 
1874



Guayabas
1901-1903



Hacienda Aurora
1898







La Escuela del Maestro Rafael




Platanos y Bananas
1895