viernes, 9 de julio de 2010

León Tolstoi - No es tán fácil - Adaptación

NO ES TAN FACIL COMO PENSABA 
-adaptación-  
(Leon Tolstoi)

   Un campesino y su mujer solían discutir frecuentemente. Según decía él, las tareas del hogar eran pocas y fáciles de hacer y, en cambio, el trabajo de campo era muy duro.
   Un día, decidieron cambiar sus ocupaciones: la mujer se fue al campo y el marido se quedó en casa.
   - Saca a patar las ovejas, da de comer a los pollos, prepara la comida y desgrana el maíz- le dijo la mujer al campesino antes de irse al campo.
   El campesino se puso a trabajar. Primero sacó el ganado a pastar, pero se le escaparon algunas ovejas y le costó mucho trabajo reunirlas de nuevo. Después fue al patio y ató los pollos a la pata de una gallina, para que no se le escaparan. Entonces empezó a preparar la comida.
   El campesino recordó que su mujer siempre preparaba la comida mientras desgranaba el maíz y quiso hacer lo mismo que ella.
   "Cuando el maíz esté desgranado, la comida estará lista", pensaba el campesino. Apena había comenzado la tarea, cuando oyó el asustado cacareo de la gallina y el agudo pío pío de los pollitos. Entonces salió corriendo para ver qué ocurría en el patio y vio un enorme gavilán que se llevaba volando a la gallina con sus pollitos atados. Y mientras tanto, los cerdos entraron en la casa, tiraron la olla y se comieron el maíz. Viendo tantas desgracias juntas, el hombre no sabía qué hacer.
    Al cabo de un rato, la mujer regresó del campo y preguntó:
   - ¿Dónde están los pollos y la gallina?
   - Los até para que no se perdieran, pero vino el gavilán y se los llevó.
   - ¿Y qué hace toda esa comida por el suelo?
   - Mientras yo estaba desesperado en el patio, los cerdos entraron en casa, se comieron el maíz y tiraron la olla.
   - ¡Perfecto! -dijo la mujer-. Yo, en cambio, he hecho hoy tanto como tú cualquier día y, además, he llegado termprano a casa.
   - Es que en el campo se hace una sola cosa, mientras que aquí hay que hacer todo a la vez: prepara esto, piensa en aquello, cuida lo otro. ¡No se pueden hacer tantas cosas al mismo tiempo!
   - Yo las hago todos los días y las hago bien, así que no discutamos más. Y no vuelvas a decir que las tareas del hogar son pocas y fáciles de hacer -afirmó la mujer-.