martes, 26 de abril de 2011

Trajes Tipicos de Guatemala - Apuntes

TRAJES TIPICOS


Los indígenas como todo ser humano, al sentir por primera vez los rigores del tiempo, sintieron también la necesidad de cubrirse y defenderse contra las inclemencias del frío, de la lluvia, etc.  Al sentirse en las puertas de su naciente cultura, principió a idear los medios artificiales para cubrirse y defenderse; así nació el traje indígena.  Cuando el indígena se civilizó  y nació en él un profundo sentimiento religioso, sintieron la necesidad de dar gracias a su supremo, empezaron a construir símbolos que reflejaban su religiosidad, símbolos sagrados que se reflejan hasta en los trajes sobre todo de la mujer; algunos de los signos, la mayoría ha desaparecido por innovaciones que ha venido introduciendo el tejedor especialmente en el corte.

            El Traje significa religiosidad, además en Quetzaltenango, el frío es tan intenso que no hubiera permitido que los indígenas vivieran desnudos.Los indígenas de Guatemala, vivían elegantemente vestidos; típicamente vestidos: el “shoap” (cinta cabellera), le da gracia al moño de la mujer, las diferentes ataduras del corte distinguía un grupo étnico de otro; las figuras, símbolos que todavía aparecen en algunas prendas, tienen un origen religiosos, no fue inspiración española, costumbres desconocidas totalmente por ellos.

FIGURAS Y BARRAS TEXTILES:  Las diferentes figuras que se ven en los trajes típicos, no eran simples caprichos de tejeduría; tenían significado religioso puesto que muchas representan símbolos del Calendario Sagrado, lo cual indica que los trajes estaban reglamentado. Indudablemente los sacerdotes eran los que disponían estas normas religiosas.  No era permitido alterar símbolos ni colores de cada comunidad o grupo etnológico.  Como se comprende tales disposiciones religiosas han venido perdiendo vigencia por varios motivos; en primer lugar los que poseían los conocimientos hieráticos de su religión fueron los primeros en desaparecer en el exterminio, aunque actualmente en algunas poblaciones se ven algunas huellas de aquella costumbre en cortes, perrajes, fajas y pot (güipiles). Por ejemplo:



Aj (caña veral)

Kan (serpiente)

            El símbolo de la serpiente aparece en forma de línea quebrada porque la urdimbre no se prestaba para tejer las curvaturas de la serpiente; el del imosh (conejo) aparece en forma de mano izquierda en fajas, el del kiej (venado) se distingue perfectamente por los cuernos; el del tzikin (pájaro) del tzi (perro) se notan todavía en muchas prendas indígenas. Los extraños que visitan a Guatemala les llama la atención y vistosidad y estilos de la ropa femenina.

             Las mujeres de estirpe, durante las fiestas usaban antes una cinta larga y ancha en la cabeza con la que recogían la cabellera dando una apariencia de diadema.  La cinta terminaba en sus extremos en unas borlas que se llamaban “shoap” pero era de varios colores por usarse solamente en actos solemnes era una prenda de gala.  En algunos pueblos se usan todavía para diario y son diferentes a la descrita, hay algunas que parecen a una corona. además en Quetzaltenango, es uno de los dos pueblos en donde se usa el Corte Plegado.

            El traje típico del hombre ha desaparecido en algunos pueblos porque fue el primero quien se vistió a lo occidental.  El vestuario daba a conocer el grupo etnográfico a que pertenecían o el pueblo de procedencia.  Durante la colonia, los españoles se valieron de esta particularidad para reconocer a las gentes de sus dominios, es decir, a los habitantes de sus repartimientos y encomiendas; de manera que los trajes típicos no fueron ideados por los encomenderos, porque los españoles invasores no tenían la inspiración religiosa para saber el significado de los símbolos utilizados; los españoles utilizaron la diversidad de estilos para establecer en cierto modo límites territoriales como si hubiesen sido mojones o fronteras.


HUIPILES




En el gran contexto de cultura indígena, tejer representa un vínculo con la civilización Maya antigua. En el huipil se muestra la habilidad de la tejedora y es, por así decirlo, el elemento etnográfico que diferencia la indumentaria de una aldea de otra. El huipil es una prenda parecida a una blusa que describe esculturas antiguas Mayas, figurines y pinturas. La palabra huipil se deriva de la lengua Náhuatl (azteca), aunque la palabra po't es la más usada en los grupos lingüísticos en Guatemala. Nim, significa y se asocia con grande y especial, por lo tanto Nim Po't se entiende como huipil ceremonial.





                       
Una mujer puede pasar meses tejiendo un huipil, cuando técnicas o diseños complejos son requeridos. A través de la selección de diseño, material y técnica de terminado, se puede saber la información de la tejedora, como el lugar de nacimiento, trasfondo religioso, posición social, habilidad para tejer y personalidad. Las mujeres indígenas pueden leer los mensajes cifrados en los huipiles, con solo una mirada.


Los huipiles son construidos de uno a tres lienzos brocados (paneles de tela rectangulares), tejidos en un telar de cintura, o en un telar de pedal para pié. O pueden ser fabricados de tela comercial que es adornada con bordados y encaje. Cuando se usan varios lienzos, se cosen a lo largo usando gran variedad de técnicas, regularmente con una randa (bordado decorativo para unir lienzos.) Cuando la prenda está hecha de dos lienzos, la abertura para la cabeza se hace dejando los lienzos sin coser; o, cuando la prenda posee de uno o tres lienzos, se hace un corte redondo, cuadrado o en "v". La abertura del cuello y de las mangas puede dejarse sin terminar, o son adornadas con encaje o bordadas a mano o a máquina; así como diferentes tipos de puntadas complementan el adorno. Las mangas son raras en los huipiles, pero aparecen en los huipiles de Sololá, Santiago Chimaltenango y en algunos huipiles de bebés. En algunas aldeas con huipiles cortos se usan de fuera, colgando sobre la falda, aunque en la mayoría se usa dentro de ella. Una costura mínima puede ayudar a definir los hombros o a tallar la prenda al cuerpo.

           

                       
La mayoría de huipiles son brocados, y por medio de ello, los diseños son creados durante el proceso de tejido introduciendo hilos de tejer suplementarios. Santiago Atitlán, Patzún y San Andrés Xecul, son de las pocas aldeas que adornan sus huipiles con bordado a mano, que es una decoración superficial hecha con aguja e hilo. Hay diferencias entre un huipil tejido a mano y una blusa hecha de tela comercial, aunque algunos estilos de blusa pueden ser específicos de alguna aldea y por ello pueden ser considerados huipiles.


Hay estilos en muchas aldeas que diferencian un huipil de uso diario de otro para ocasiones especiales, como casamientos y eventos de cofradías (hermandades cívico-religiosas). Regularmente usado sobre el huipil de uso diario, el huipil ceremonial, es más largo que el anterior; hecho de materiales caros como la seda o el ixcaco (algodón café de color natural), tiene diseños en el estilo tradicional antiguo, que son importantes para mantener las tradiciones de tejido de la aldea.

El huipil es la mejor expresión de tejido artístico nativo, dando a la tejedora identidad como mujer e individuo dentro de su comunidad.



CORTES




El corte, por lo general propio de cada población, es un elemento universal del traje de toda mujer. La morga es un tipo de corte confeccionado de un material azul o negro parecido a la mezclilla, incorporando frecuentemente franjas blancas o celestes, que pueden identificar la población de origen. Cintillas brillantes se pueden distinguir también en los cortes dependiendo de la tradición local, que pueden tener el largo hasta el tobillo, como en Almolonga, o hasta la rodilla, como en Chichicastenango.






           
El material para los cortes es confeccionado por hombres en telar de pedal. La cantidad de material utilizado para la confección de un corte puede variar considerablemente, desde dos a más de seis yardas, muchas veces lleva un lienzo del mismo material agregado para el largo. Mientras las faldas son elaboradas en su mayoría de algodón, la utilización de rayón y acrílico se ha vuelto cada vez mas común.



El tipo más común de corte es una falda que consiste de una pieza de tela unida para formar un tubo en el cual se envuelve la mujer. El material de exceso se puede enrollar alrededor del cuerpo y doblado en la cintura de acuerdo al uso local. Otro estilo, supuestamente adaptado de los españoles y utilizado en Xela y Cobán, es ajustado fuertemente a la cintura por medio de una cinta.

Una costura bordada (randa) es utilizada para unir los paneles de la falda y puede ser encontrada en una variedad de puntadas y estilos que varían de población en población. La randa de San Martín Chile Verde, por ejemplo, es una simple puntada de zigzag, mientras que los cortes de uso especial de Xenacoj llevan un diseño bordado a mano con motivos de pájaros y flores. Faldas de material base similar pero fabricadas en diferentes poblaciones, pueden ser distinguidas por las diferencias en las randas. Por ejemplo, las mujeres de Santa María de Jesús utilizan la morga de San Juan Sacatepéquez con una randa en colores y diseños de su elección.



           
En algunas poblaciones, la mayoría en el departamento de Huehuetenango, Colotenango por ejemplo, el corte es confeccionado por mujeres utilizando la técnica de telar de cintura y adornado con diseños brocados. Entre los cortes poco usuales se encuentra el de San Pedro Sacatepéquez (San Marcos) elaborado de rayón amarillo, y las faldas rojas de Nebaj y Chajul.

La utilización del corte propio de una aldea está desapareciendo rápidamente, mientras que el uso de prendas con estilos populares está creciendo. Los cortes de Salcajá, elaborados en jaspe, son utilizados alrededor del país. Se distinguen por los hilos teñidos. Los cortes Pepinado, inicialmente producidos en Cantel, y utilizando variadas figuras reminiscente de los diseños de jaspe, con decoraciones de cintillas brillantes, se están haciendo cada vez más populares. Como con la selección de cualquier elemento de vestimenta, el corte puede dar a conocer la el estatus social de la persona que lo utiliza, así como tradiciones y preferencias personales.




FAJAS

Utilizada para mantener el corte en su lugar, la faja tejida en telar de cintura es un elemento indispensable de la vestimenta de una mujer indígena. Las fajas son fabricadas en diferentes largos y anchos; pueden ser simples, como las de Almolonga, o decoradas y bordadas como las de San Juan y San Pedro Sacatepéquez. La mayoría de las fajas, como las de San Juan Ostuncalco, son simplemente enrolladas alrededor de la cintura varias veces, con las puntas por dentro; pero otras, como en Colotenango, son atadas con las puntas por fuera. La mayoría de las fajas tienen puntas que son orladas, acordonadas o trenzadas. Una notable excepción es la de Santiago Sacatepéquez, que es terminada con largos cordones con pompones en forma de rosquilla y colores vistosos.




                       
Mientras que varias mujeres tejen sus propias fajas, basadas en el estilo especifico de su población, muchas compran sus fajas con tejedores profesionales. En Chichicastenango, por ejemplo, hay hombres que tejen y bordan fajas de mujer. En muchos poblados, la mujer viste fajas que no son de manufactura local, sino que es una faja angosta confeccionada con hilo blanco y negro alternado, fabricada en Totonicapán. Estas fajas son adornadas con pequeñas figuras, tales como pájaros, mujeres con jarras de agua, animales, incluso buses. Los fabricantes usualmente incorporan su nombre al registro de figuras. Una mitad de la faja ocasionalmente esta adornada con colores claros y brillantes y la otra mitad con colores obscuros y sombríos. El éxito de las fajas fabricadas en Totonicapán se basa en que su diseño se ha mantenido virtualmente intacto por lo menos desde hace un siglo.

           
Mientras que las fajas de mujer difieren usualmente en diseño y materiales del sash del hombre, en algunas aldeas se usan los mismos o con pocas variantes. En Sololá, por ejemplo, un estilo en especial de faja puede ser utilizado por hombres o mujeres, solo que el hombre la utiliza bajo su rodillera. El cinturón de mujer de Nahualá, por otra parte, varia solamente en el numero de registros y diseños de la que viste el hombre.



CINTAS PARA EL CABELLO


Regularmente, un elemento integral del traje tradicional de una aldea, es la cinta de cabello, la cual es usada con un estilo específico para esa aldea. Blusas y cortes sin ningún diseño específico de aldea, hechos a máquina en Salcajá están ganando aceptación, y se han convertido en el traje indígena nacional. Tanto la faja como la cinta, son muchas veces, la única prenda del traje que puede hacer notar el origen de quien lo viste.




                       
Los tejedores industriales del área de Totonicapán producen la faja más usada para los trajes indígenas modernos no específicos de alguna aldea, así como las cintas y fajas utilizadas en aldeas en especial. Estas son fabricadas en telares pequeños de mesa con pedales, y sirven para mover las diferentes combinaciones de hilo, uniendo los mismos con los dedos. Muchos de ellos se encargan de distribuir a mercados de diferentes aldeas, fajas y cintas con motivos y materiales preferidos en la aldea en la que van a ser vendidos. Esto se debe a que la producción local no satisface la demanda.


Varias aldeas, como San Juan Sacatepéquez, Sumpango, San Andrés Itzapa y Santo Domingo Xenacoj, por nombrar algunas cerca de Antigua, tienen cintas para ocasiones especiales, utilizadas en ceremonias, fiestas, y bodas, las cuales son fabricadas de rayón (seda artificial), con borlas de gran elaboración. Estos representan una considerable inversión, con lo cual se muestra la riqueza del que lo usa o su estatus en la jerarquía social-religiosa (cofradía). Estas se mandan a hacer en comisión a Totonicapán, con los diseños especificados.

La forma en que una niña o mujer se arregle el cabello con la cinta puede, en algunas aldeas, indicar si es soltera, si tiene edad para el matrimonio, si tiene hijos o si tiene status matriarcal.




REBOZOS


Tzute es una palabra utilizada para referirse a una amplia variedad de piezas de tela rectangulares o cuadradas que son frecuentemente hechas en telar de cintura, propias de cada aldea, y destinadas para varios usos. La palabra describe, por ejemplo, cubiertas para canastas o prendas para uso ceremonial. Se pueden utilizar para llevar cosas en la cabeza envueltas en el mismo, o para llevar niños en la espalda. El tzute de uso diario sirve para llevar pequeñas posesiones y no varia mucho de una bolsa o cartera, debido a la importancia para la mujer indígena. Los tzutes, cuando no son utilizados para transportar cosas, se pueden llevar al hombro o doblado sobre la cabeza, dependiendo de la tradición de la población. Toallas, servilletas, chivos o tortilleras son unos ejemplos de tzutes.


Hay tzutes especiales, exclusivos, para ceremonias, tales como eventos de cofradía, bodas, funerales, eventos donde se cargan santos (kaperrajes), para hacer sacrificios (pizbal-cotzij), o para ser utilizados como manteles ceremoniales. El tzute de vara se utiliza para llevar objetos de la cofradía. Un tzute para candelas es llamado servilleta de candela o chuj-cofradía. En Sololá existen dos tipos de tzutes llevados por el hombre en ceremonias especiales para la cofradía, uno llevado sobre la cabeza con tres esquinas visibles, y el otro tzute es llevado sobre los hombros.


Pequeñas variaciones en la forma del brocado o diseño en un tzute, puede identificar el origen del dueño y la posición social-religiosa en la comunidad. Por ejemplo, los tzutes de la aldea Ilom, en Chajul se pueden distinguir de los de la cabecera municipal, debido a la utilización de negro y naranja en las franjas del mismo. El tzute de la mujer de la aldea Llano de la Virgen de San Juan Sacatepéquez, tiene un diseño confeccionado llamado kumatzin rosa (rosa en forma de serpiente), diferente a los tzutes de San Juan.

Como en todos los elementos del traje tradicional, cada aspecto del diseño del tzute, da a entender su uso, así como el lugar de origen y los recursos económicos de quien lo utiliza.






MUESTRA DE TRAJES TIPICOS
GUATEMALTECOS
POR PUEBLO


QUETZALTENANGO
Departamento de Quetzaltenango










El Güipil:
La mayoría de güipiles no tienen mangas, pero algunos son muy anchos, por lo que parte de la tela de los lados cubre los brazos como mangas. Otros están hechos de tres piezas con una abertura redonda en medio para la cabeza. En Quetzaltenango, el güipil tiene el cuello bordado con flores, aves, hojas, en sí elementos que signifiquen la naturaleza. Existen güipiles tejidos a palito y tejidos en telar.
Perraje, reboso o chal:
Es una tela tejida y de suficiente tamaño para cubrir las espaldas, puede ser de diferentes colores y diseños. Tiene diversos usos: para cubrir la cabeza, para colgar un niño de la espalda, para abrigo, etc. Es parte indispensable de la indumentaria femenina dad la costumbre que tiene la mujer de cubrirse la cabeza al estar dentro de los templos.
Los perrajes los tejen generalmente en telares de pié y casi siempre están hechos de algodón y seda; son lisos con borlas en las puntas.
Refajo ó falda:
Se venden en piezas fijas llamadas “cortes”. El plegado tiene en la parte superior un doblez, cosido por el que pasa un cordón, que se ata según el diámetro de la cintura. La técnica de tejido varía también, se usan telas lisas, listadas, jaspeadas; éstas últimas tienen efectos de variados colores, que son conocidos por las tejedoras como “conchas”, “rosas”, “cadena”, “flecha”, etc.
Faja:
Existen varios tipos de fajas, entre ellas las fajas angostas de algodón, las fajas de lana y las fajas confeccionadas con rasgos típicos de los tejidos propios de la localidad.
La faja de color rojo significa “vida”, por el color que representa la sangre. La faja de fondo negro con blanco significa “duelo, tristeza y dolor”, por lo que es usada en velorios y entierros.
Servilleta:
Los indígenas no las usan en la mesa, pero si envuelven alimentos con ella, forran con ella canastos, tapan sus mercaderías, etc., la usan como un tipo de toalla.
Alhajas:
Completan el atuendo típico de la mujeres. Antiguamente se usaban collares de jade. Se usan collares de coral. Se utilizan aretes, los cuales algunos son de oro, filigrana de plata; otros macizos y engarzados con piedras falsas; abundan las monedad pequeñas, cuartillos, monedas antiguas del siglo XIX y joyas extranjeras de fantasía barata.




Huipil








Corte



Tzute o Rebozo